sábado, 14 de junio de 2008

Cambio mi bici por una piragua

Jueves 12 de Junio de 2008

Recorrido: de Kaeb a Veal Rihn: 86 km

Durante los primeros minutos del amanecer, un sol radiante ilumino las nubes y el oceano, colandose entre unos claros del horizonte marino, que adquirio un hermoso tono anaranjado y luminoso. Pero seria el ultimo sol que veria en varios dias. En unos minutos se oculto tras las nubes, que poco despues arreciaban sobre la ya saturada tierra.
Pase lo peor del aguacero desayunando. Pero cuando una hora despues ya me habia convencido de que la lluvia habia venido para quedarse, como mandaba la epoca que era, cubri las alforjas de impermeable, y a mi mismo de resignacion, me puse la capa de agua, y sali al camino.




En seguida me aleje del mar para volver a los arrozales de tierra adentro. Poco despues llegue a Kampot, una agradable y colorida ciudad, relativamente limpia y cuidada, con un interesante barrio colonial frances junto al gran rio que lo visitaba. El barrio habia sido acertadamente reutilizado para el turismo interior, que llegaba desde la capital en epocas mas propicias del año en busca de relax, temperaturas mas suaves, y del buen marisco que ofrecia. Casitas cuidadas y decoradas con macetas y cocos huecos portando orquideas colgantes, se alternaban en alojamientos o restaurantes.

Como llovia no quise entretenerme mucho, tan solo eche un vistazo en internet a las noticias que venian de casa, para confirmar el cariz que las cosas iban tomando a marchas forzadas. Y continue por la carretera de la costa hacia Sihanouk Ville, dandole vueltas a las cosas que leia y que me contaban. Cuando al iniciar el viaje decia en un post que sentia que nada seria igual cuando volviese a casa, me referia a esto. Oscuros tiempos se avecinan. Durante años parece que todo el mundo se quiso sumar a la loca fiesta de la eterna primavera, y ahora toca pagar la cuenta. España ya es el pais mas endeudado del mundo per capita, y en terminos absolutos solo superado por Estados Unidos. Lejos de emplear un volumen de credito sin precedentes en la Historia para crear un sistema de energias alternativas capaz de salvar el inminente declive del petroleo, y garantizar una cierta independencia aprovechando los irrisorios precios del petroleo de los ultimos años, los españoles nos lo habiamos gastado en tochos de ladrillo, sin mas valor intrinseco que el que cada uno le quiera dar. Ahora sobraban por millones; reventada la burbuja, el 30% de nuestra economia desaparecia de la noche a la mañana. En una crisis semejante, con un tercio de la economia destruida, el incremento del paro y la desaparicion de la riqueza ficticia en que todos creiamos, pronto haria que el consumo cayera por los suelos, destruyendo mucho mas empleo en servicios e industria de bienes de consumo. Un circulo vicioso que da vertigo, agravado por una escalada de precios energeticos, en un pais que no sabe moverse sin petroleo; liquido que cada vez sera mas escaso y caro, una vez que la demanda por fin supero a la oferta a nivel mundial.
En España nos paso como a los argentinos: tuvimos delirios de grandeza, pero nunca dejamos de ser el pais de pandereta de toda la vida.
Ya la situacion estaba aflorando, pasando de solo traviesa a algo mas contumaz. Y no habia hecho mas que empezar. Panico me daba la sola idea de tener que volver a la realidad tarde o temprano. Por primera vez en la vida de las actuales generaciones, el contrato social se iba a quebrar por sus principios basales. En el mundo occidental, la gente va a sus trabajos cada dia por ese contrato, que establece de alguna manera que lo que hoy tiene valor, lo seguira teniendo mañana. La vida diaria puede ser dura, pero se sobrelleva pensando que el futuro evoluciona, que se va hacia mejor; que el fruto del esfuerzo y del trabajo mejora las condiciones de vida. La gente ahorra porque piensa que el dinero que guarda seguira valiendo lo mismo mañana. Se compra una casa porque cree que ese valor aumentara o al menos no se perdera.
Si algo se aprende viajando es lo fragil que es el equilibrio de la vida, lo precario que es el suelo firme en que creemos vivir. Me acordaba de una mujer que conoci en Caracas, ya curtida por la vida. Me contaba como en los años 70 habia viajado varios meses con su marido por toda Europa, vuelos, los mejores hoteles y restaurantes... todo por 5.000 bolivares. Pocos años despues, con 5.000 bolivares no se podia comprar una barra de pan. Las decadas trabajando y luchando para ahorrar unos bolivares se habian esfumado como la juventud, para con todo ello no poder comprar la barra de pan. Parece dificil de creer que el meollo de la vida radica en el sistema financiero en que vive la sociedad. Pero en Venezuela, conscientes como son de que el pobre idiota que trabaja y ahorra sera tarde o temprano arruinado y estafado por el sistema, quien quiere trabajar? Quien sigue creyendo en el sistema, en el contrato social? Finalizado el contrato social, el que quiere algo lo consigue a tiros. Y asi se vive en los pueblos y ciudades de un pais como Venezuela, que es inmensamente rico, pero moralmente esta desvencijado por un sistema creado para estafar a los pueblos.

Pues bien. Es probable que el momento de la gran estafa financiera haya llegado a Europa. Veremos como este pueblo extraordinariamente civilizado soporta la quiebra del contrato, cuando el esfuerzo de una vida, materializado en ahorros, en pisos, etc, se vean poco a poco, o mas probablemente de repente, volatilizados y valiendo casi nada. Creo que son los chinos los que dicen "Dios me libre de vivir tiempos interesantes". Y sin duda van a ser de los mas interesantes de los ultimos siglos.

Tampoco en Asia el panorama era mas alentador. Se notaba la preocupacion de la gente con la que podia hablar, porque el precio de todo se estaba multiplicando. Especialmente sensible era el de la gasolina, que mueve todo y todos en estos paises, y el del arroz. En una region del mundo donde el 90% de los ingresos se dedican a comprar la comida, esto es, el arroz, el hecho de que el precio de este bien se hubiera duplicado en las ultimas semanas significaba que la mayoria de la gente podria comer... la mitad de lo que solia comer! Daba miedo pensar que el razonamiento no podia ser mas simple.

Bueno, tratando de alejar estos demonios de una mente algo cansada de pensar en ellos, seguia pedaleando bajo la lluvia, y sin ver el mar mas que de vez en cuando, al contrario de lo que segun el mapa cabia esperar. Para colmo, no era lluvia serena, sino una pura ventisca que hacia que mi capa de agua actuase como la vela de un barco. Y como el viento siempre viene de cara, la marcha no podia ser mas lenta. A ese paso no podia llegar a Sihanouk Ville, como tenia mas o menos pensado.



Aunque la lluvia lo deslucia, el paisaje fue encantador, con unos campos que ya no se veian bajo un manto de agua, y unas montañas boscosas envueltas en nubes. Los pocos campesinos que desafiaban a los elementos se desplazaban a lomos de bueyes, que aun adaptados a estos barrizales, se tomaban su tiempo para pisar en firme. Por el lado del mar, que no estaba mas que a unos pocos cientos de metros de la carretera, no se veia mas que el manglar que circundaba la costa, con sus raices aereas enmarañadas sirviendo de cobijo a extraños peces casi anfibios que se arrastraban con sus aletas delanteras con la baja mar.

A los pies de una de las lomas encontre el pueblo de Veal Rihn, con una posadita que me vino de perlas, aunque cara y cochambrosa. Fue salir de la ducha para dar un paseo y cenar, cuando casi por primera vez en todo el dia dejo de caer aquella lluvia impertinente.